El elevado emplazamiento de la fuente permite disfrutar de un amplio y bello paisaje; en efecto, sólo con girar un poco la cabeza podremos deleitarnos con las Mesas de Villaverde, en cuya cumbre se conservan los restos mozárabes de Bobastro, y la salida del Desfiladero de los Gaitanes, defendida por las escarpaduras del Cerro Cristo y los tajos de los Tres Techos; al pie, discurre el río Guadalhorce, retenido aquí por la Presa de la Encantada. Para acceder a la fuente partiremos del apeadero del Chorro por la carretera que se dirige a Valle de Abdalajís y vamos a recorrer alrededor de un kilómetro, dejando el coche junto a un depósito de agua y un albercón; después continuaremos a pie por el carril inferior de los dos existentes y caminaremos 200 m. El conjunto hidráulico consta de una fuente con un caño y un grifo, una pileta, un abrevadero y dos lavaderos, adosados todos ellos a un muro de contención que ejerce, también, funciones de frontal. De aquí, el agua pasa a una alberca de regulación sita al otro lado del camino, dominando varias parcelas sembradas con árboles frutales. Todo esto, excepto la fuente, fue construído a mediados del siglo XX, según consta en una placa colocada en el frontal: «AÑO 1958 POR SUSCRIPCION POPULAR» pero el aspecto que ofrece en la actualidad se debe a una restauración realizada por el Ayuntamiento con el Grupo de Desarrollo Rural Valle del Guadalhorce.