La Huerta de don Diego se sitúa a la derecha de la carretera que une Cártama con Alhaurín el Grande, una vez pasada la urbanización conocida como Ampliación de Cártama; está justo enfrente de tres enormes eucaliptos plantados hace varias décadas que dan nombre a este paraje: los Tres Árboles. El abandono en el que está inmersa la mina ha dado lugar a que la boca esté destruída y casi taponada por la tierra y la vegetación; actualmente sólo es visible una pequeña porción de la parte superior de la boca de entrada, en la que se distingue una bóveda de ladrillos. A escasos metros de distancia hay una atarjea y una alberca rectangular completamente seca, también se aprecian los restos de un abrevadero y unos lavaderos con aspecto de total abandono y ruina. De la mina surge una gruesa tubería de material moderno que enseguida se pierde huerta abajo, medio enterrada; aunque comentan los vecinos de la zona y alguna bibliografía que el manantial está agotado, lo cierto es que el día en que se recogieron estos datos circulaba agua a presión por la tubería. Por encima de la carretera hay un olivar, abandonado también, en el que existe un pozo colmatado de tierra; dicen los vecinos que cuando estaba limpio tenía una profundidad de cinco metros y por el fondo circulaba el agua que después aparecía por la mina.