El nacimiento se encuentra a las afueras de la población, junto a la carretera que desde Álora se dirige al Convento de Nuestra Señora de Flores por la ladera oriental de la Sierra del Hacho; se ubica a 200 m. del campo de fútbol. En la actualidad el manadero se sitúa en el interior de un edificio de planta cuadrada, de reciente construcción, que como acceso presenta un único vano cerrado con una puerta metálica. Según información recogida a personas de la localidad, el caudal surge en una grieta entre las rocas y se recoge en un pozo desde el que se distribuye entre varias fuentes para el abastecimiento doméstico vecinal; estas mismas personas aseguran que el agua es de excelente calidad.