Este hermoso complejo de fuentes se encuentra a no más de 150 m al oeste y en línea recta del castillo de Zuheros, justo al pie del cerro calizo que lo sostiene, en las afueras del casco urbano y junto al río Bailón, el viaducto de Zuheros (Vía Verde de la Subbética) y la depuradora de aguas residuales del pueblo. Se accede desde el camino que lleva a la antigua estación de ferrocarril de Zuheros, desviándose a la izquierda justo antes de llegar a ésta.
Existen en funcionamiento dos pilares rectangulares (aparentemente de cemento y ladrillo) no unidos, que forman entre sí unos 140 grados, adosados a un muro de mampostería hidráulica y cemento destinado a la contención del terreno, del cual surgen sendos caños metálicos que alimentan a los pilares. El desagüe se produce por una doble tubería metálica situada prácticamente en el pretil del pilar más occidental, la cual escancia en una pequeña pileta. Una losa incrustada en el muro de contención indica el año 1981, probablemente la fecha correspondiente a la última restauración. A pocos metros, al abrigo de una gran bloque rocoso desprendido de los tajos del castillo, encontramos otro antiguo pilar-abrevadero no operativo, construido con sillares de roca caliza unidos por lañas metálicas y dividido en su parte central con un bloque calizo transversal rebajado en el pretil. Hay varios carteles y letreros que advierten de que el agua no está clorada o controlada sanitariamente, que se mantenga el entorno limpio y el típico aviso presente en la mayoría de las fuentes de Zuheros de que “El agua es para los animales. No molesten”.