Situada junto a la carretera y arroyo del mismo nombre. Toda de ladrillo y pintada de verde y blanco, asemeja un templete clásico con sus pilastras y frontón triangular. La pileta donde vierte el agua es rectangular, con una pieza de mármol blanco para colocar el cántaro o el cubo. Por detrás, aparece un pequeño pilar en una disposición contraria a la habitual.
El pavimento colocado en su entorno es de empedrado antiguo. Debe ser también de los años anteriores de la Guerra Civil, si bien la conducción de agua está renovada con cañería metálica.
Información obtenida del libro de J. M. Medianero «Fuentes y lavaderos de en la Sierra de Huelva», Dip Huelva, 2003.