Situada bajo la Sierra de Lújar, se accede subiendo desde Lagos hacia Lújar pasado el barranco de la Madera donde en el fondo se aprecia una alberca ahora impermeabilizada por el feo plástico negro, y dejando una calera a la derecha. Antes de llegar al collado de Lagos, en el mismo camino se observan unos charcos por donde rezuma el agua y donde dicen que antaño brotaba más abundantemente en forma de manantial. Hoy día se observa más bien poca, en años de sequia llega a desaparecer.
Su uso es exclusivo para los cazadores, es usado como bebedero para aves, de manera que se extrae agua con bidones de plástico, de los cuales hay semiocultos algunos en las inmediaciones que seguramente trasladan a otros puntos con el mismo objetivo.
En nueva vista (marzo de 2020) el manantial se encuentra sin y prácticamente desaparecido entra la abundante vegetación.