Estamos ante un manantial muy simple que, en la actualidad, carece de instalaciones asociadas y de aprovechamiento de su caudal, aunque creemos estar en condiciones de poder afirmar que esto no fue siempre así. Ubicado en la margen izquierda del Arroyo de Gálica, hoy día únicamente dispone de un sencillo tubito de goma de 1 cm. de sección que derrama directamente en el arroyo. Pero lo verdaderamente importante es la ubicación del caño: el tubo está incrustado en la pared de una antigua arca construída con ladrillos que recogía el agua del arroyo y la conducía, tras un recorrido de casi 300 m. al Lagar de don Cristóbal Herrera, donde se distribuía para el riego de los huertos gracias al concurso de 6 alcubillas y otras tantas albercas. El manantial se encuentra junto al azud que derivaba parte de la corriente del Gálica al arca; hoy día, el azud ha desaparecido y la entrada al arca está tapiada. Esta curiosa coincidencia nos permite pensar que, en los tiempos en que funcionaba esta infraestructura hidráulica, se aprovechaban conjuntamente los caudales del arroyo y del manantial, especialmente los de este último en períodos de estiaje. Para su visita partiremos de Málaga por la carretera de Olías y, tras pasar bajo el viaducto de la circunvalación situado más al norte, nos desviaremos por un carril hormigonado que atraviesa un diseminado rural. Al cabo de 600 m. se deja el coche para seguir a pie en dirección a las ruinas del lagar de don Cristóbal, desde el que bajamos al cauce del Gálica y lo remontamos hasta llegar al lugar donde estuvo emplazado el azud.