Ésta es una de las tres fuentes que se localizan en el paraje de los Granadinos, una zona del Partido de Almendrales a la que se accede cómodamente desde la carretera A-7000, también llamada de los Montes, por el carril que tiene su inicio en la Venta del Mirador.
A pesar del ligero abandono o, por decirlo de otro modo, de una cierta dejadez en su mantenimiento, de la Fuente de San Isidro destacaríamos en primer lugar el bello frontal encalado, en cuyo centro brota el manantial, en el interior de un nicho que dispone de un arenero en el que decantan los sedimentos arrastrados por la corriente; ésta fluye a continuación a la alberca, depósito de planta cuadrada de unos 3 m. de lado por 1,3 m. de profundidad. Existe en el frontal otro nicho, algo más pequeño que el anterior en el que la entrada de agua se realiza por cinco atanores; también alimenta a la alberca. En uno de los lados ha sido adosado un lavadero, sin uso en la actualidad. Tiene asimismo dos desagües, uno de ellos de fondo. Por último, aunque en el presente la arboleda aledaña proporciona sombra al conjunto, no parece que esto siempre fue así pues en una de las esquinas de la alberca aún se conserva una pilastra que, en su día, debió sostener un emparrado. El caudal de la fuente se utiliza para regar las huertas de los alrededores.
No muy lejos, entre los huertos, todavía se conserva una alcubilla muy abandonada y sin uso. Aunque pudiera parecerlo por su cercanía, el agua no procedía de la fuente de San Isidro, sino de un manantial situado algo más arriba, en la cañada, pero la falta de mantenimiento permitió que la vegetación creciera sin límite y cegara el nacimiento.