Se accede por la carretera A-366 que une Yunquera con Alozaina; partiendo de la primera población, en concreto del cementerio, tras recorrer 2,5 km. se ve a la izquierda el antiguo trazado de la carretera que, en la actualidad, no tiene uso. Hay que entrar en este tramo y llegar al antiguo puente que cruza el arroyo pues debajo del mismo es donde se localiza la fuente. La falta de mantenimiento y limpieza del cauce permite que todo tipo de vegetación prolifere sin control, creando una fronda impenetrable en la que, además de la destacada presencia de zarzas, podemos citar adelfas, pinos, cañas y alguna que otra higuera; esta circunstancia imposibilita encontrar el punto exacto donde nace la fuente aunque, por todas partes se lota la humedad e, incluso, entre las ramas es posible ver algunos charcos. Según información transmitida por personas que conocen el lugar, en años de lluvia abundantes el manantial dispone de un importante caudal, tanto que puede perdurar hasta el verano aunque lo normal es encontrarnos con el rezume que acabamos de describir y las consiguientes charcas.