Ubicado en la finca de La Almoraima a pie de pista forestal. Se corresponde con un terreno de ladera en el que se producen descargas difusas dando lugar a un hontanar con pastizal húmedo, juncos y algunos sauces. En una posición topográfica superior, al principio de la zona de descargas, junto a un buen ejemplar de alcornoque se halla un modesto pozo de muros de piedra seca, de algo menos de un metro de profundidad y un metro y medio de diámetro. El agua aflorante rebosa y se extiende por el hontanar. Alrededor hay vestigios, muy arruinados, de antiguo habitamiento (chozas). Corresponde al modesto ventorrillo que existió que surtía a pastores, piconeros y corcheros.
Al no estar cercado el pozo se utiliza por ganado y reses silvestres como zona de abrevadero y baño (por parte de jabalíes) con la consecuente contaminación natural.