En un pequeño acantilado de una garganta fluvial tallada en areniscas se produce una serie de rezumes por los intersticios entre los estratos. Estos aportes, a pesar de su modestia, originan un microhábitat húmedo y humbrío que posibilita la presencia de elementos florísticos de gran singularidad y rareza, relictos de laurisilva, que encuentran refugio en estos enclaves de «canutos»: Rododendros, Culcita macrocarpa, laureles silvestres, hepáticas…. Algunos de los aportes son ferruginosos dando lugar a concreciones y depósitos de óxidos.