La aproximación a este manantial tiene su inicio en el paraje de Los Arbolitos, en el que se encuentran el campo de fútbol y el camping de Yunquera; un poco antes de llegar a éste hay un carril que sale a la derecha y, tras un corto recorrido, finaliza en una explanada en la que se levantan varias naves industriales abandonadas que, antaño, estuvieron dedicadas a la cría de aves. Seguiremos por un sendero que tiene aquí su comienza y trepa, al principio, por terreno rocoso para introducirse a continuación en una vaguada poco marcada que discurre entre olivares. Al cabo de unos pocos cientos de metros llegamos a una alberca cubierta y, un poco más arriba, a una arqueta con una puertecilla metálica. Éste es nuestro objetivo.
La arqueta en la que brota el manantial es una construcción de planta circular construída con ladrillos que presenta, en su cara superior una trampilla cerrada con un candado; al ubicarse en una hondonada y a ras del suelo, la vegetación casi la cubre y es posible que su presencia pase desapercibida. Apenas a 60 m. más abajo está la alberca anteriormente citada (x=327722, y= 4067971, z=800 m.), que dispone de una sencilla fuente adosada a uno de los lados que dan al sendero; tiene además un pequeño pilar que sirve de abrevadero. En otra de las paredes de la alberca hay un desagüe que, en tiempos pasados, conectaba con una tubería pero en la actualidad la conexión está rota y el agua cae libremente al suelo. No se aprecian por los alrededores ninguna clase de canalización que permita adivinar si el volumen almacenado tiene algún aprovechamiento.
Por su ubicación en alto, a un lado del sendero sobre la ladera del monte, desde la alberca se disfruta de amplias panorámicas, con la torre de la iglesia destacando sobre el blanco caserío de Yunquera en primer término; detrás se levantan las escarpadas pendientes de las sierras Cabrilla y Prieta mientras que, como telón de fondo, se puede contemplar el mar Mediterráneo.