La Fuente del Hatico del siglo XVIII y reformada en el XIX, se sitúa junto al antiguo camino a Palomares, en el meandro medio en el área de influencia del meandro sobre el cauce medio de la rambla del mismo nombre, aprovechando un venero de agua se construyó una fuente de mampostería y galería por donde mana el agua, existiendo una charca, que sirve de abrevadero, en pleno medio rural, donde con el paso del tiempo ha producido procesos adaptativos específicos, con la colonización de especies singulares y raras y la presencia de algunos endemismos, aumentando la riqueza del medio y propiciando un nuevo incremento de la biodiversidad asociada.
La fachada que protege la mina es de muro de mamposteía. El tramo de la galería cuenta con tres respiraderos o lumbreras, para descender a su limpieza. La reformas mas importantes se realizaron durante el siglo XIX.
El agua se destinaba principalmente para abasto de la población rural cercana que habitaba los cortijos y abrevadero de caballerizas y ganado, sus sobrantes acumulados en el azud eran destinados para riego de los pagos de abajo, con canalizaciones en cimbra y boqueras, con otro punto intermedio de acumulación en balsa.