La visita a la fuente tiene su inicio en Yunquera, partiendo por la pista que arranca junto al cementerio de la localidad y se dirige a río Grande y Tolox, pasando por la depuradora. Tras 500 m. nos desviamos a la izquierda por una pista hormigonada en las primeras curva y terriza a continuaciön; a lo largo del camino vamos dejando sucesivamente los accesos a las fuentes de la Pertenencia y de la Alberquilla Mama. Cuando llevamos recorridos casi 2 km., dejamos a la derecha un desvío que baja hacia las denominadas casas del Coscojar; en este cruce hay una gran alberca que se abastece de una acequia que discurre paralela al carril desde el pueblo. Seguiremos al frente otros 250 m. y cruzamos una cañada; a la izquierda se ve una acequia y a la derecha, monte abajo, una finca en la que podemos ver la alberca que recoge las aguas del manantial objeto de esta ficha.
Desde el carril se tiene una visión general de la finca que, a causa de la gran pendiente del terreno, está dispuesta en terrazas -«tablas» o «tableros», según la terminología empleaada en Yunquera-, cultivadas con árboles frutales, que también ocupan gran parte de la cañada. Un sendero baja hasta la alberca (x=329780, y=4066160, z=414), ubicada en el mismo lecho de la cañada; el vaso se ha construído de un modo que puede parecer rústico ya que los grandes mampuestos con los que han sido levantados los muros están a la vista, unidos entre sí con mortero y sin ningún tipo de enlucido exterior, aunque sí lo tiene en las paredes interiores para conseguir su impermeabilización. Por una de sus esquinas se ve llegar la tubería por la que fluye el agua; si la remontamos buscando su origen, un par de tabla más arriba, llegaremos al nacimiento, situado al pie de un muro de contención. La captación es muy básica, simplemente la boca de la tubería ha sido encajada en la surgencia y sujeta por una piedra para evitar que se mueva; por encima, para que la caída de tierra no ciegue el nacimiento, una losa lo cubre todo.