Este manantial de alta montaña se encuentra por debajo de la antigua pista de Granada a Capileira, entre las lagunas de la Caldera y del Majano. Se trata de las primeras aguas nacientes de la cuenca del río Mulhacén, por lo que bien pueden ser catalogadas como el nacimiento del mismo. Aguas arriba se encuentra la laguna permanente de la Caldera, pero se trata de una cuenca endorreica (cerrada). Este manantial es muy utilizado por los senderistas para abastecerse de agua en mitad del verano, ya que a esa altura y en ese sector, sumamente transitado, apenas hay nacimientos permanentes.