Saliendo por la Calle Murallas, se llega a un camino de tierra que bordea el Castillo de San Esteban, al final de ese camino se localiza la Fuente del Milagro.
Se trata de una fuente sencilla compuesta por un muro de piedra encalado, donde se ha instalado el caño, que vierte su agua a una pequeña alberca. Y a lo largo de todo el muro se encuentra un banco corrido también encalado.