El camino más corto para visitar el manantial comienza en Yunquera, de donde salimos por la calle Agua y seguimos durante algo más de un kilómetro, por un carril hormigonado de gran pendiente que nos deja en el Puerto del Castaño, en el que el camino se divide en tres; la continuación es por el ramal descendente del centro que, tras un recorrido de 1,5 km en los que salva un desnivel de 180 m, finaliza en el vado de río Grande, aguas abajo de la central eléctrica de San Pascual. Cruzado el río, avanzamos por el camino de Tolox aproximadamente 1 km, al cabo del cual lo abandonamos y bajamos a una amplia parcela que se extiende paralela al río. Aquí encontraremos un albercón y, más abajo, una gran piscina portátil.
Esta última es nuestro destino pues en ella vierte un delgado tubo que procede de una arboleda situada a unos 20 m de distancia. Si nos acercamos al lugar veremos que al pie de los árboles, en medio del talud, hay un pequeño orificio protegido por unas cuantas tejas árabes; entre ellas se ha introducido el extremo del tubo de modo que capta todo el caudal surgente, escaso como podemos ver en el vertido a la piscina. Debajo de la captación hay una delgada capa de travertino, resultado del constante fluir de la corriente antes de ser captada.
El volumen almacenado en la piscina, que por sus dimensiones viene a ser de unos 7000 litros, se emplea en el regadío de la finca.