El presente nacimiento es de tan fácil acceso que, incluso, es posible hacerlo en coche, con el que se llega perfectamente pero, si disponemos de tiempo, es más recomendable hacerlo a pie, siguiendo las instrucciones de varias rutas de senderismo que se pueden encontrar en internet.
Como decimos, más cómodo es hacer la aproximación en vehículo y, para ello, saldremos de Villanueva de la Concepción por la calle Carril del Agua sin tomar ninguno de los ramales laterales que salen del camino principal; al cabo de algo más de 2 km alcanzamos una bifurcación en la que tomaremos la pista ascendente de la derecha. Un kilómetro más y habremos llegado a nuestro destino.
El nacimiento se encuentra al pie de las primeras estribaciones meridionales del Torcal de Antequera, magnífico paraje kárstico de incomparable belleza que merece la pena ser visitado. El agua es conducida mediante una canalización enterrada a la fuente, que está formada por 6 pilas talladas en sendos bloques de caliza. Sus longitudes oscilan entre los 89 cm de la más corta y los 130 cm de la más larga; la anchura, en cambio, es constante: 80 cm. El caño, que llega a alcanzar una longitud de 60 cm, también ha sido tallado en un único bloque de piedra. El agua que desborda las pilas origina un pequeño curso que ha permitido la existencia de una alameda a sus orillas.
Algunas decenas de metros más abajo existen dos albercas (x=361006, y=4089582, z=855), la más antigua construída con mampuestos, que están abandonadas.
Por último, por el carril de acceso también discurre el denominado «Camino Mozárabe», que parte de Málaga capital y, tras pasar por Córdoba, conecta con la Ruta de la Plata, con destino final en Santiago de Compostela.