Para visitar este punto de agua hay que partir del pueblo por la carretera que, a través del puerto de la Boca del Asno, se dirige a Antequera. Una vez recorridos algo más de 1100 m., a la izquierda arranca un carril -normalmente cerrado con una cadena- que nos conduce a una vivienda. Detrás de ésta se encuentra el nacimiento, al pie de un pequeño cortado.
El agua brota bajo una gran roca pero, para protegerlo, la oquedad ha sido tapiada. El caudal, generalmente escaso, es conducido con una tubería de goma a un pequeño pilar (x=363173, y=4089921, z=817); hay en éste un desagüe que vierte el excedente en una alberca situada a algunos metros más abajo.
Varias tuberías distribuyen el caudal por diversos huertos situados más abajo, rodeando la casa.
Según el propietario de la finca, el manantial no se seca nunca. El volumen vertido hemos dicho que suele ser escaso pero en invierno, durante la temporada de lluvias, es muy abundante.