Estamos ante una antiquísima fuente que dejó de tener utilidad porque hace ya 30 ó 40 años -según cuenta el propietario de la finca- que no mana regularmente; en el presente, únicamente tiene agua en períodos de lluvias abundante. Consecuencia de esta falta de uso es el deficiente estado de conservación en que se encuentra, por lo que no sería de extrañar que lo poco que queda de la fuente termine por desaparecer.
En el interior de una oquedad practicada en la ladera del monte se observa un atanor incrustado en la roca, que vierte sobre un agujero excavado en el suelo que funciona como depósito. Esta instalación tan simple está protegida por un murete de mampuestos con una abertura que permite el acceso al agua.
Del citado depósito sale una conducción de atanores que, originariamente, derramaba sobre una alberca que distribuía el caudal por la zona de cultivos; de esta última, en la actualidad, no queda absolutamente nada, sólo algunos vestigios de uno de los muros.
Hoy día, el suministro para el riego de los distintos huertos distribuídos por los alrededores procede de una moderna alberca construída un poco más arriba.
El acceso no es difícil pero, quizás, algo complicado. El que creemos más cómodo sería salir de Canillas por el carril que lleva a la adecuación recreativa de La Fábrica de la Luz; después hay que cruzar el arroyo y subir por el carril que se dirige a la zona de Los Llanos. Una vez en la cresta de la loma hay que girar a la izquierda y seguir hasta un hueco existente en un muro de piedras. Desde aquí se ve la alberca moderna, la fuente está un poco más abajo. El recorrido total es de 5,3 km..