Se accede a pie desde La Garnatilla, tomando el camino real hacia Jolúcar, antes de llegar a las ruinas del cortijo de Burgos tomamos el primer desvío de la pista forestal a la izquierda, continuamos por una nueva pista que los propietarios del cortijo construyeron para darle valor a la finca y llegamos al citado cortijo. A la mina se llega desviándonos unos 200 m. antes en una bifurcación, después de una bajada de unos 300 m. encontraremos los restos de una vieja alberca, a la que se llega campo a través. Una vez en esta alberca hay una pequeña senda hecha por animales salvajes y a unos 150 m. entre la maleza, en un pequeño cortado está mina de agua.
La alberca, se encuentra partida por la erosión del terreno que cedió más de un metro, posiblemente por las obras hechas en los caminos que hay por encima.
La mina es difícil de localizar ya que se encuentra oculta entre matorrales. Tiene un arco de herradura y una altura de más de un metro, el techo embobedado es también de ladrillo.
El caudal es poco, pero al igual que en las minas cercanas (Mina del cortijo Oliver) no se ha secado en los últimos 15 años, en época de sequía me consta que tenia agua.
Las aguas van libres hacia el barranco haciendo el mismo impenetrable por la cantidad de vegetación que la humedad produce.