De este manantial lo primero que vamos a señalar es la dificultad del acceso. La aproximación la podemos hacer desde dos localidades, Alcaucín y Canillas de Aceituno. Recomendamos este último si queremos disfrutar de un magnífico día de montaña, gracias a la belleza del itinerario: su trazado discurre por agrestes parajes desde los que se contemplan amplias y despejadas panorámicas. Sin embargo, tiene el inconveniente de los 700 m. de subida y de -sólo la ida- los más de 8 km. de caminata por sendas estrechas que, en varias ocasiones, están casi perdidas. Explicado de forma muy somera, el primer tramo del recorrido coincide con la subida a la cumbre de La Maroma (2065 m.) por el Peñón Grande; en el Barranco de los Tajos Lisos la abandonamos y seguimos por la vereda que nos lleva a la fuente tras coronar el Collado de la Zorra.
Si optamos por salir de Alcaucín, tenemos la ventaja de que sólo hay que recorrer un poco más de 6 km., el desnivel es algo menor y, además, los primeros 2 km. se pueden hacer en coche.
Situados ya en nuestro destino, el Barranco de la Cueva de Don Pedro, veremos en primer lugar un moderno aljibe, revestido completamente con mampuestos, quizás para disimular su presencia en tan bello paraje; al lado hay un pilar antiguo que parece estar seco desde hace mucho tiempo. Sabemos que el aljibe está lleno porque, a pesar de que la trampilla que tiene en la parte superior está cerrada, sus paredes rezuman agua; para saber de donde procede ésta sólo tenemos que remontar la cañada una quincena de metros, al cabo de los cuales encontramos el nacimiento en una grieta entre dos piedras. El caudal surgente es remansado en una pequeña poza en la que está instalada la tubería que lo transporta al aljibe.