El acceso lo iniciaremos en Olías, una barriada situada a 9 km de la capital; de aquí partimos por la carretera de Comares y, 4 km más arriba, la abandonamos para continuar en dirección a la carretera de los Montes, nombre popular de la A-7000. A unos 100 m del puerto nos desviamos por un carril con un letrero que señala hacia el cortijo de Juan Salvador, al que se llega tras un corto recorrido de 1,2 km; en la cartografía aparece como Lagar pues ésta era su actividad agrícola cuando en los Montes de Málaga se cultivaban viñas. El emplazamiento del cortijo o lagar es de gran belleza, en lo alto de una loma flanqueada por dos cañadas.
El manantial que buscamos se encuentra en la de la derecha; podemos acercarnos bajando directamente a la cañada, opción no recomendada, o mejor por un carril casi perdido que tras algunas revueltas nos lleva al nacimiento.
Éste brota en medio del arroyo aunque para su protección y mejor aprovechamiento de los caudales surgentes se ha construído un pozo. Mediante una bomba, el agua se eleva hasta el cortijo.
En la misma cañada pero algo más arriba se observan los restos de una antigua construcción redonda que, posiblemente albergó otro manantial; sin embargo, los materiales arrastrados por las arroyadas la han destruído, no quedando vestigio alguno del nacimiento, a excepción de algunas zonas húmedas.