La fuente y la mina de la que se surte se encuentran a poca distancia del casco urbano de Cútar, en un pequeño parque existente en la carretera que conecta el pueblo con la que se dirige a la vecina población de Benamargosa.
Ubicada en la margen derecha de un arroyo tributario de la cañada del Charcón, es fácilmente localizable gracias a un pilar-abrevadero realizado con ladrillos tochos; tiene dos caños en un frontal de azulejos en el que, además de la imagen de un asno, está inscrita la leyenda «Alivia mi sed… como yo alivio tu faena!»
La mina de la que se abastece la fuente está detrás; el acceso se realiza por una escalera de 7 escalones que, en la actualidad, está sepultada bajo los escombros resultantes de un desprendimiento. La bocamina, protegida por una cancela metálica, es de forma irregular y tiene una altura de 1’15 m. por 0’7 de anchura.
En la galería hay lugares con sección irregular y otros con bóveda de cañón, a pesar de estar excavada en su totalidad en la roca madre y carecer de cualquier clase de revestimiento. En el minado podemos distinguir dos sectores. El primero de ellos va desde la bocamina hasta un pequeño nacimiento; este tramo tiene una longitud de 12’5 m. y sigue un rumbo de 135º. Aquí comienza la segunda parte, haciendo un giro a la derecha y desarrollando un recorrido de casi 8 m. hasta la cabeza.
En este segundo tramo destaca la presencia de espesas calcificaciones sobre el suelo, las paredes y el techo, formadas por varias capas de carbonato cálcico.
Aunque hemos leído bibliografía en la que se afirma que la mina está seca, los autores expresamos nuestra disconformidad ya que en varias visitas siempre tenía agua; en la última de ellas, girada en agosto de 2013, incluso el acceso a la mina estaba encharcado.