Iniciando la partida en Málaga, la aproximación se realiza por la autovía A-45; una vez superadas el área de descanso de Venta Cotrina y la salida a las Casas de Valladares y el Lagar de Cotrina, habrá que prestar atención a la siguiente salida, pues por ella hay que abandonar la autovía. Se continúa por un carril terrizo que, tras vadear el río Guadalmedina, discurre por la orilla derecha del Arroyo Chaperas; al cabo de 2,2 km. llegamos al Lagar de Zara.
La mina se encuentra a poca distancia de éste; para visitarla no hay más que seguir por el carril y, tras remontar un corto repecho, continuar a la izquierda por un camino privado que asciende en dirección a una casa de campo. Tomaremos la primera desviación que encontremos ya que finaliza en la cañada donde se encuentra la mina que estamos buscando, además de otras dos; desde el Lagar habremos recorrido medio kilómetro.
El lugar exacto lo indica una pared de rasillas que cierra un hueco en un tajo no muy alto. Una pequeña puerta permite el acceso al interior de la mina que, en realidad, no es más que una amplia sala, aproximadamente circular, con altura suficiente para esta de pie; el diámetro viene a ser de unos 2,5 m. El agua aparece por filtración por todas partes, en algunos puntos lo hace goteando y en otro formando finos hilos. Todas las paredes están húmedas e, incluso, la mayor parte está cubierta por una espesa capa de carbonato cálcico. En el suelo de la sala no se acumula mucha agua porque hay una tubería que la conduce monte abaja hasta el cercano lagar.