Al Lagar de Cotrina se llega desde Málaga por la autovía A-45. Hay que abandonarla en el kilómetro 133, en la salida señalizada para el Lagar y un diseminado llamado Casa de Valladares. A Cotrina llegaremos por una pista asfaltada tras recorrer un poco más de 1 km.
El nacimiento se localiza a unos 230 m del caserío, en el lecho de una estrecha cañada a la que se accede por un sinuoso sendero que nace en el extremo norte del Lagar. Hay restos de una antigua construcción de la que sólo queda un muro de mampostería de 1 m de altura, 2 de largo y 1 de ancho; la parte superior es ligeramente abovedada, por lo que posiblemente correspondiera a un antiguo casetón que protegía el manantial. Al pie de este muro se conserva una pequeña pared en la que asoman dos atanores; los habitantes del Lagar dicen que la captación está enterrada debajo de ella, en una especie de pozo de apenas medio metro de profundidad, y así debe ser porque las tuberías de goma utilizadas para el traslado del agua se introducen bajo tierra en este mismo sitio.
Algo más abajo se levanta una alcubilla en la que se observan dos cuerpos; el inferior es circular y está hecho con mampuestos. El superior es ligeramente elíptico, de ladrillos, con una cúpula semiesférica. Tiene un vano para acceder al interior, donde se ubica un decantador de arena en el que vertía el agua del nacimiento.
Aquí daba comienzo la antigua canalización que conducía el agua al Lagar; aunque ya no se utiliza y han desaparecido grandes tramos de su trazado, por los restos actuales sabemos que estuvo formada con tejas sustentadas por una base de mortero y ladrillos. La conducción finalizaba en un pilar que desaguaba, a su vez, en una enorme alberca de 5 m. de lado; ésta última, en la actualidad, ha sido enterrada.