Desde Málaga se accede por la autovía A-45. Hay que abandonarla en la salida 136 para continuar por una pista que, poco después, atraviesa el diseminado rural de las Casillas de Quintana. El camino asciende hasta una explanada en la que se realiza un giro para seguir por la pista de la izquierda que, varios kilómetros más adelante, nos deja junto al Lagar Don Sancho.
Al nacimiento se llega por un carril semiabandonado que comienza frente al Lagar. Tras unos 350 m de recorrido, la pista cruza una cañada; aquí iniciamos su ascenso hasta encontrar el punto de agua, situado a la sombra de una espesa mata de adelfas.
En la actualidad, el nacimiento está protegido por una moderna caseta cuadrada; debido a su ubicación en medio del cauce y a la acumulación de tierra arrastrada por las arroyadas, esta estructura está medio enterrada, motivo por el que la puerta no puede abrirse para contemplar el interior.
Antaño, el manantial debió disponer de una mayor protección porque, rodeando en parte a la actual caseta, existe una porción de un viejo muro que formó parte de un casetón en cuyo interior se situaba la surgencia,
Respecto a al canalización que llevaba el agua al Lagar, no ha aparecido ningún resto sobre el terreno; únicamente hemos localizado trozos de cerámica de pequeño tamaño de los que no sabemos si eran atanores o tejas. Sí hemos localizado una alcubilla situada a mitad de recorrido y una alberca.
En el Lagar, el punto final del agua era una fuente formada por un pilar y una alberca, con un frontal entre ambos.
El agua surgía por una hornacina abierta en el centro del frontal desde la que vertía al pilar. Éste disponía de un desagüe que derramaba en la alberca trasera, desde la que el caudal circulante se empleaba en el riego de varias huertas y terrazas.