Desde Málaga, la aproximación al lugar se realiza por la autovía A-45. Hay que abandonarla en la salida 136 para seguir por una pista asfaltada que, poco después, atraviesa el diseminado rural de las Casillas de Quintana. Algo más arriba aparece el desvío que nos llevará a nuestro destino pero hay que hacerlo a pie; el motivo es que entramos en una propiedad privada y el paso de vehículos está cortado por una barrera. Tras recorrer 1,3 Km. llegamos a Los Ternero, nombre actual del antiguo lagar. Detrás de las casas tiene su inicio una estrecha senda que remonta una empinada loma y nos lleva a las ruinas del Lagar de Borondo.
La mina, de difícil localización, se ubica en un cerro de laderas muy pendientes, antaño cultivadas con olivos y abandonadas en el presente. La entrada de reducidas dimensiones, medio oculta por el matorral, está situada al final de un corto corredor al aire libre, con paredes de mampostería que funcionaban como muros de contención. A pesar de ello, la tierra que sigue cayendo ha reducido la parte practicable de la bocamina a un hueco de 60 cm. de altura y 0,5 m. de altura.