Aunque ubicado en el término municipal de Totalán, el Lagar de Verdugo tiene una aproximación más cómoda desde Moclinejo, motivo por el que describiremos el acceso desde esta población. El itinerario discurre por el camino rural de Cela, después por el del Fiscal y, para terminar, por el que se dirige al Cerro Lema, en cuya base comienza el carril -privado y cerrado al paso de vehículos- que nos llevará a las ruinas del Lagar.
La visita al manantial obliga a retroceder por el camino de acceso y estar pendiente de una curva en la que crece una higuera pues ahí arranca una senda medio perdida que nos conducirá a nuestro destino.
El manantial se encuentra en la ladera de la loma, al final de un corto corredor a cielo abierto en el que un estrecho vano permite acceder al nacimiento, que consiste en una alcubilla excavada en la roca; en el suelo hay un decantador de arena -una vasija de cerámica vidriada- donde se recoge el caudal que fluye por un estrecho conducto situado en la base de la pared. El arenero tiene un desagüe conectado a una conducción que transporta el agua a otra alcubilla, ésta localizada en el lecho de la cañada a 80 m de distancia. Aquí estaba el origen de la vieja cañería de atanores que conducía el agua al Lagar, sustituida hoy día por una tubería de polietileno.
El punto final de la canalización es una antigua alberca conectada a un distribuidor que reparte el agua por los distintos huertos que se distribuyen por los alrededores. La alberca también alimenta una fuente ubicada frente a la fachada del Lagar, compuesta por un frontal, un pilón y otra alberca, adosada en la parte trasera del frontal, desde la que se riega otro grupo de huertos.