La fuente se encuentra en la ladera de la margen izquierda de la rivera, una vez que es cruzada por el camino que lleva desde la aldea del Pozuelo a la recreación de un poblado neolítico vinculado con el conjunto de dólmenes.
Constituye una modesta fuente desarrollada a media ladera. Está protegida por una alcubilla en piedra, de factura reciente pero diseño tradicional, bien cuidada e integrada con el entorno.
La denominación que le asignamos a la fuente es la tradicional, según nos cuentas los locales, siendo la denominación de «Fuente de La Laja» de origen reciente asignada por los que la rehabilitaron.
A pesar de su escaso caudal no se seca lo que le confiere cierto interés en un entorno hidrogeológico parco en agua.
Presumimos que, al igual que los pozos de la aldea del Pozuelo, debió tener uso desde la antigüedad vinculada con los pobladores neolíticos que se instalaron en el territorio y desarrollaron el conjunto dolménico.