El barranco que desde el raso del Tejar y Majalentisco desciende hasta el Arroyo de Guadahornillos suele estar seco gran parte del año, pero unos 300 m antes de su desembocadura siempre tiene agua, durante un corto trayecto el arroyo circula incluso en verano, aunque vuelve a flirarse antes de caer al Arroyo de Guadahornillos. El acceso a este manantial es muy complicado. Antiguamente había un camino que comunicaba el Raso del Tejar con el río Guadahornillos cerca del Robledo del Toril. Pero actualmente esa pista solo está mantenida en su primera mitad, a partir del primer contacto con el cauce del arroyo la pista está abandonada y llena de maleza, romero y enebros y se han abierto barranqueras, por lo que es muy difícil llegar al manantial.