Situada en la acera de la Avenida de los Descubridores, calle que conduce a la playa de Mazagón y al puerto deportivo.
La bajada a la playa de Mazagón por el sector de «Las Dunas» constituía originariamente una barranca disectada sobre materiales aluviales de arenas y areniscas poco consolidadas. En la misma se producían descargas difusas que daban lugar a un modesto manantial que fue conocido como punto de aguada. Todo ello desapareció con la transformación y urbanización del lugar.
Recientemente, la mancomunidad de municipios Palos-Moguer ha recuperado el punto donde se concentraban las descargas acondicionándolo y acumulando los rezumes en una pequeña alberca donde crecen nenúfares. Esta instalación se ha planteado como una iniciativa de embellecimiento urbano aprovechando el manantial original, del que recupera su memoria, si bien en un contexto y condiciones muy diferentes a las originales, e incluye un azulejo referente a la deidad filistea «Dogón», rey del mar, del que hipotetizan la procedencia etimológica de la denominación de Mazagón.
Estas descargas están asociadas al sistema acuífero general de Doñana Almonte-Marismas.