Iniciaremos la aproximación acercándonos al Camino de San Alberto, en la barriada malagueña de Carlinda, donde arranca el carril que al cabo de 3 km. nos deja junto al Lagar. Para ir a la mina recorremos otros 350 m. por el carril antes de seguir por un sendero que, tras un recorrido de escasos 50 m., nos deja ante la mina, cuya boca se abre en un muro de mampostería con verdugadas de ladrillos.
Al pie del muro existen restos de una pequeña balsa rectangular, con lados de 2 y 1 m. Es probable que su cometido fuese el de acumula los caudales de la mina antes de ser conducidos al lagar pues, un poco más abajo, la erosión ha hecho aflorar una vieja tubería de fibrocemento y restos de tejas árabes.