Desde el núcleo urbano, la aproximación se realiza por el camino del Molino hasta el cauce del río Totalán; una vez aquí se debe continuar aguas arriba hasta la altura de una casa de campo rodeada de huertas que se levanta en la margen derecha del río. En la orilla opuesta, entre cañas, nace una senda que trepa por una empinada ladera que nos llevará a nuestro destino, una alberca medio oculta por la vegetación.
El depósito es de planta ligeramente rectangular, con una capacidad de almacenamiento cercana a los 2,5 m3. Es antigua, de mampostería, con la parte superior de los muros revestida con ladrillos de barro.
El nacimiento que la abastece está situado algo más arriba, al pie de un gran olivo, pero no se puede contemplar porque está cubierto por una gruesa capa de tierra de la que emerge la tubería que traslada el caudal surgente a la alberca.