Los Caños del Loro constituyen una extensa franja litoral, de unos 5 km, en la que las aguas subterráneas dan lugar a numerosos rezumes más o menos concentrados a lo largo del frente acantilado constituido por antiguas arenas eólicas, de playa y aluviales. La descarga más cuantiosa corresponde al Caño de la Torre del Loro (ver ficha). Todo el conjunto se conoce con el nombre genérico de «Caños del Loro».
Se individualiza aquí con esta ficha una modesta descarga situada en el extremo más oriental de la franja por tener indicios de que en un algún momento del pasado próximo tuvo, probablemente, aprovechamiento por parte de un pescador. De este asentamiento lo único que resta, a modo de testigo de la misma, son algunas pitas (Agave) y chumberas (Opuntia) que aún crecen sobre el acantilado y que como especies exóticas que son, tienen un origen antrópico intencionado.
Asociado a las descargas se presenta una interesante vegetación higrofítica.
El reciente incendio acaecido en el entorno de Doñana (Junio 2017) ha acabado con la vegetación en este lugar y ha posibilitado la visualización de un antiguo huerto deslindado por Opuntias, con pozo, existente al borde del acantilado en una depresión húmeda. El huerto se hallaba perdido por la vegetación. (Ver fotos de julio de 2017)