Manantial situado en la puerta del pintoresco Cortijo la Cañada, vivienda actualmente en ruinas.
Se trata de un nacimiento de agua que se recoge en un pilar rectangular junto a la puerta de la casa. El agua baja entubada desde el pilar hacia una alberca cuadrada situada en el centro de un espeso bosquete de álamos blancos, unos 70 m. al este del cortijo, desde donde el sobrante cae directamente al exterior.
Su caudal es muy variable, ya que se suele secar cuando llegan los meses de verano y, al mismo tiempo, es capaz de brotar por varios puntos en épocas de fuerte pluviosidad, generando un arroyuelo que baja por la cañada que da nombre al cortijo y uniendo su corriente a la del Reventón de Zagrilla.