Pilar de unos veinte años de antigüedad que se encuentra en una allanada entre matorral en la parte más alta de las Pedrizas Garduñeras, unos 460 m. más abajo del Cejo la Gaveneja, en una zona remota de la propiedad de la Viñuela. Construido con piedras unidas con cemento, tiene unas dimensiones de 1,5 m. de ancho por 7 m. de largo, y está alimentado por las aguas de la Fuente de la Plata, que son traídas hasta este lugar a través de la tubería semienterrada que también abastece al Pilar del Rayo y permite que el ganado pueda beber en las zonas más alejadas de los manantiales principales.
Es un abrevadero muy apreciado por varias especies de fauna salvaje de la zona, especialmente el jabalí. Por ello, los cazadores han instalado un puesto en lo alto de un chaparro cercano para recechar a este animal. Recientemente se han instalado dos bañeras levantadas sobre soportes metálicos también a modo de abrevaderos.
Como sucede en los otros pilares de esta finca, sus aguas se encuentran en buen estado de limpieza gracias a la presencia de peces que se sueltan para este fin.
La explicación de su nombre se debe a un toro que se extravió durante un tiempo de la vigilancia de los ganaderos de la finca y reapareció en los alrededores de este pilar cuando ya lo habían dado por desaparecido.