La aproximación se inicia en la urbanización malagueña de los Pinares de San Antón, de la que parte una pista que se dirige a los arroyos Jaboneros y Gálica. Siguiendo la Vereda de Cárdenas, al cabo de 3 km se desprende un ramal que se encamina a unas ruinas que se conocen en la zona como la Casa del Cabrero pero que se corresponden, realmente, con el Cerrado de Molina. Desde aquí no hay más que bajar a la cañada aledaña, donde se encuentra la mina.