Se encuentra en la Calle Doctor Alcántara frente al Ayuntamiento de los Güájares y junto el consultorio médico.
Se llama así porque la primera persona que la reparó cuando el agua salía de forma permanente se llamaba Cerezo, dicen que los niños pintaban su nombre en las piedras.
También me dijeron que más vulgarmente era conocida por la fuente del » Magreo» porque al estar fuera de la vista de los transeúntes de la calle era frecuentada por las parejas de novios en aquellos tiempos en que había que ser mas recatado en las conductas.
Está cuidada con un bonito grifo de cobre, pero no se ve que se haga mucho uso de la misma, dado que a un par de centenares de metros hay otra con mas caños.