La aproximación la haremos desde el diseminado rural cercano a la capital malagueña de Los Pintados, de donde se sale siguiendo las balizas del PR A-114. Llegados a la torre medieval de Verdiales hay que seguir en dirección sur y tomar el segundo desvío a la derecha, con el paso cortado por una cadena, que nos llevará a las ruinas del Lagar de Nogales. Desde aquí se remonta el arroyo unos 300 m, campo a través, hasta dar con la boca, tarea difícil porque está oculta por la vegetación.
Los caudales de esta mina eran conducidos, mediante una tubería de atanores, directamente al lagar, donde fluían por una fuente situada en el ruedo, frente a la fachada. En la actualidad, tanto la tubería como la fuente no existen.