Para llegar a la fuente iniciaremos el camino en la Cruz “El Calvario”, situada en la parte más alta del pueblo, concretamente en la Calle Calvario. Desde ese punto nos adentramos en una antigua calzada romana delimitada por una pared de piedra a cada lado, elemento arquitectónico muy característica en la zona. El final del camino enlaza con una pista forestal, pocos metros después del cruce entre ambas nos desviamos por la pista hacia la izquierda donde inmediatamente encontramos la Fuente de Las Bañuelas.
Las Bañuelas fueron en origen un simple manantial situado al borde de la zona denominada “El Ruedo de los Cercados”, donde se cultivaba antiguamente el cereal en el pueblo. El topónimo tiene su origen en la etimología de la palabra baña, bañadero: lugar donde suelen bañarse y revolcarse los animales monteses, en especial los jabalíes, ya que el lodo de tierra albariza protege a éstos del calor y de los insectos.
Con el tiempo, los porqueros construyeron una fuente entibada con lajas, por ser sus aguas especialmente finas y con buena disolución de sustancias minerales beneficiosas, siendo muy apreciadas especialmente para tomar las clásicas mangueras, esto es, el aguardiente.