Nos acercaremos desde Olías, barriada de Málaga, de la que saldremos por la carretera que se dirige a Comares; a los dos kilómetros la abandonamos y continuamos por un carril hormigonado en parte que finaliza un kilómetro más abajo. Cuando hemos recorrido aproximadamente la mitad de esa distancia veremos a la derecha, al pie de un gran talud realizado para permitir el paso del carril, varias mangueras de polietileno. Si nos acercamos comprobaremos que hay un pequeño pozo excavado en la roca, de apenas 80 cm de diámetro y 1 m de profundidad, completamente lleno de agua; ésta surge de forma imperceptible pero en cantidad suficiente para formar una leve corriente que se dirige a una cañada aledaña.