A pie del sendero GR48, a la espalda del Centro de Recuperación de Especies y a unos 100 m del Campo de tiro de Los Villares, aparece una alcubilla, restaurada, y su fuente aneja en piedra.
La alcubilla es un pozo donde se recogen las aguas surgidas de un venero y almacenadas para su uso posterior.
Esta que nos ocupa mantiene un buen caudal inclusive en agosto y es un buen punto tanto para senderistas, que transitan por el camino de Trassierra a Torreárboles y El Muriano, como para ciclistas que encuentran en ella un momento de descanso y frescor en la ruta.
Se trata de un venero de agua recogido en una «arca de agua». Del árabe alkúba y del latín vulgar cova, covus, hueco.
La fuente se nutre de sus aguas, de la alcubilla que se encuentra más arriba y en donde realmente mana el agua. La escasez de agua de estas tierras y la corta duración que tienen sus fuentes y manantiales, hizo que desde siempre, sus pobladores se las ingeniaran para «conservar» el agua.