Está situada al comienzo de la calle Nueva, en la entrada norte a Jimena de la Frontera cercano al Monolito de la Cruz Blanca, lugar de triste recuerdo por los fusilamientos llevados a cabo durante y después de la Guerra Civil.
Se trata de un antiguo manantial que proveía de agua a Jimena de la Frontera, habiendo sido una de sus principales fuentes. Casi siempre está seca debido a la disminución del nivel freático.