Manantial que hay en el centro de la cañada del mismo nombre y ocupa el centro de la cara E del Pico Lobatejo. Está situado en el centro de una espesa mancha de cornicabras y espinos y tiene una arqueta muy rudimentaria de piedras entre las que brota el agua.
Se trata de una surgencia «trop plein» que casi siempre se encuentra seca y mana solamente tras precipitaciones excepcionales. Cuando está en todo su esplendor, un caudaloso río sale de esta fuente y se precipita cañada abajo, realzando con su ruido la espectacularidad del lugar. El arroyo temporal desaparece entre las rocas poco después para resurgir más abajo, cerca de los olivares, desde donde va canalizado por una acequia que conduce sus aguas hasta las cercanías de la Fuente de Bernabé.
Su cuenca de absorción son los elevados lapiaces que dominan los alrededores del Pico Lobatejo, que deben drenar sus aguas a través de una gran falla visible en la inmensa vertiente oriental de esta montaña.
El paraje de la Fuente los Zagales sigue siendo ese lugar salvaje que las gentes de la sierra nombran con gran respeto por la lejanía de su ubicación y su entorno agreste.