Sencilla y preciosa fuente enclavada en pleno Vasar de la Alcazaba, en plena cara norte de esta bella montaña nevadense bajo sus impresionantes tajos, en una paraje tan agreste como sobrecogedor. La fuente se sitúa junto al sendero que atraviesa este vasar, en plena pedrera donde la alta presencia de musgos de gran verdor delatan de forma inequívoca su presencia, surgiendo el agua bajo unas piedras en medio de este paraje extremadamente salvaje.