En la carretera A 384 que une las poblaciones de Olvera y Almargen , pasado el Km 74 junto al cortijo de Las Cruces, encontramos el manantial. Lo delata una tupida vegetación, un islote verde compuesto mayoritariamente de enormes higueras, en el centro una boca en forma de puerta que nos adentra hasta el agua. El contraste es evidente, entramos en un espacio fresco y oscuro, con el rumor del agua que llega hasta las dos piedras de lavar que están junto al agua que rebosa a ras de suelo.