Está en las proximidades del paraje Los Lobos, próximo al Cortijo Cintas, junto al Barranco de Las Gachas, por el cual se accede y al cual vierte sus aguas. Actualmente se encuentra en el interior de una finca particular vallada pero abierta, utilizada como vivero de olivos centenarios. Se encuentra cerca del Pozo de los Guiraos, un pozo artesiano de aguas termales utilizadas para regar.
El agua surge del fondo de una poza de aproximadamente 1,30 m de profundidad. A intervalos, ascienden burbujas desde el fondo, y su temperatura es superior a la ambiental.
Su concentración de sales hace que no la beba ni el ganado (agua amarga). Se le atribuyen propiedades medicinales, por lo que fue muy utilizada (y aún lo es, pero en menor medida) para tratar diversas afecciones de la piel.
La poza está entibada con piedras hasta la superficie y tiene una canalización enterrada en su parte superior, que conduce el agua que se desborda unos metros al norte por la que el agua corre hasta el barranco de Las Gachas.