Manantial que nace junto al cauce del Arroyo del Puerto, en un paraje muy pintoresco frente a unas huertas que hay unos 200 m al S de las Casas de Fuente Barea, un diseminado de viviendas que toma su nombre de la presencia de esta fuente.
El conjunto consta de un muro de contención del que sale un caño de plástico por donde nace el agua, que cae sobre una pila de forma semicircular construida con piedras y cemento para evitar que entren en su interior las crecidas del arroyo, a donde va a parar su sobrante.
En uno de sus extremos hay tres piedras lisas de lavar. Como cuentan sus habitantes, hasta hace unos 20 años las mujeres de la aldea iban a pie hasta Fuente Barea a hacer la colada y sus habitantes recogían en cántaras el agua para beber, que tiene fama de ser de muy buena calidad.
La adecuación de la Fuente de la Alberquilla (unos 800 m. al E) y la construcción de un depósito en la cabecera del valle han permitido el suministro de agua potable a todas las casas de la zona, por lo que Fuente Barea va cayendo poco a poco en el olvido.