Situada en la calle Real, se trata de una fuente privada y pertenece a las herederas de mi amiga Maria la Caramela. La fuente la conocí en todo su esplendor, se encontraba en la parte posterior de la vivienda, debajo de un tajo de rocas de donde procedían sus aguas y que adornaba con muchas macetas. Tenía su pilar con una piedra para lavar.
Según me comentan familiares, esta vivienda está muy deteriorada y es casi imposible acceder a la fuente. Desde aquí les agradezco que me hayan enviado las fotos cuando les mostré mi interés, porque sabían de mi amistad con su madre.